jueves, 29 de octubre de 2015

REFLEXIÒN: Plagio



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¿QUÉ GANAMOS CON PLAGIAR?

Desde la época escolar, la mayoría de nosotros hemos estado acostumbrados a plagiar,  a convertir ideas ajenas en propias sin reconocer al creador de ellas. Al llegar a la universidad muchos continúan con la idea de “cambiar una que otra palabra” para que el profesor no se dé cuenta del plagio cometido. Pero, con las nuevas fuentes de investigación utilizadas por el profesorado y gracias a la inteligencia educativa se ha hecho posible la identificación inmediata de este hecho. Ahora, ellos pueden reconocer con facilidad cuando un estudiante  hace copia de un compañero, adapta un texto sin reconocimiento de la fuente consultada, utiliza el texto original de la fuente en su trabajo sin darle el reconocimiento a ella, y no cita en comillas cuando copia literalmente.

Esto último, fue lo tratado en clase de ensayos de opinión en donde el estudiante tomando el rol de evaluador identificó ejemplos de plagio escritos por algunos de sus colegas. En ellos, él identificó exactamente los diferentes casos nombrados anteriormente. Además, encontró que en algunos casos el plagio se debía a la ignorancia del escritor a la hora de presentar la bibliografía. En otros, debido a la extensión de la parte plagiada su causante fue la pereza mental.
Posterior a esto el profesor compartió las sanciones recibidas por los jóvenes y como sus consecuencias determinaron sus vidas académicas.

Ahora bien, estudiemos dos de las causantes que llevan a que un estudiante decida plagiar, la escasez de contenido y la ignorancia a la hora de referenciarlo. El afán por obtener herramientas para hacer un escrito conlleva a  una investigación incompleta sobre el tema llevando al estudiante a conformarse con  pocas fuentes y así mismo a  centrarse únicamente en las ideas presentadas. Al no tener más recursos para desarrollar un nuevo criterio, acude a adoptar o copiar directamente el contenido investigado. Continuando, su negligencia o ignorancia en la producción formal escrita, es decir a la  falta de referencias y citaciones de las ideas adoptadas, desemboca en el plagio.

Para evitar las causantes anteriores y evitar el plagio, el estudiante puede recurrir a fuentes virtuales facilitantes de la búsqueda de contenido y ayudantes en la exposición formal de la bibliografía requerida. Entre estas fuentes la tratada en clase fue End Note una aplicación  cuya función radica en  la creación de un perfil para el estudiante en donde tiene acceso a todos los recursos investigables, desde revistas y blogs hasta libros completos que le permitirán ampliar su perspectiva sobre el tema a desarrollar. Su fácil acceso le permite guardar en diferentes carpetas las lecturas desarrolladas  y de igual manera le presenta la lista de bibliografía almacenada. Esta lista, le ahorrará tiempo a la hora de referenciar pues le arrojará en archivos de Word las fuentes completas de información.

Habiendo desarrollado estas dos causas y una de las soluciones para evitar el plagio, hago una invitación a todos los estudiantes a dejar de lado su negligencia y su pensamiento de querer dejar todo para última hora, y más bien centrarse a mejorar su producción escrita la cual es en últimas el reflejo de quien escribe. Si realmente quiere mantener una imagen de respeto y aceptación le invito a dejar de lado el plagio pues no gana nada con hacerlo, más bien pierde identidad y reconocimiento del resto de sus compañeros y profesores. El reconocimiento empieza con la exposición transparente y clara de ideas propias e innovadoras, por eso le invito a que seamos una generación de innovación donde el plagio sea dejado a un lado y produzcamos en cada uno de nuestros escritos originalidad.



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